“Alquilo sofá”: la crisis se deja notar en los anuncios de alquiler
Pisos “patera”, cama por turnos, habitaciones en patios interiores o terrazas: estos son sólo algunos de los remedios a la crisis que muchos inmigrantes que viven en España tienen que hacer para poder dormir bajo un techo.
Son espacios improvisados donde acoger a cualquiera que no pueda permitirse pagar el alquiler de una casa. Es un problema de doble vertiente ya que, por un lado está el propietario que puede querer aprovecharse del inquilino o simplemente la necesidad de estas personas de un lugar donde dormir. La crisis ha hecho que muchos inmigrantes no puedan acceder a una vivienda digna porque los precios de los alquileres en el mercado son cada vez mayores e incluso abusivos.
Víctor Sáez es el vicepresidente de la Asociacion de Inmigrantes y Refugiados en España, FERINE, y destaca que esta es una práctica habitual, y que incluso han aumentado los casos de personas de diferentes nacionalidades y culturas que conviven en un mismo espacio. No obstante, según Sáez ha declarado en la Luna en COPE, tener un inquilino en el salón no es un tema nuevo. En la mayoría de los casos, la razón de que los inmigrantes compartan casa es porque no pueden permitirse pagar más dinero.
Este tipo de mercado negro del alquiler puede derivar en otros problemas como el exceso de ruido o la escasez de higiene. Pese a que el hacinamiento reduce las condiciones dignas de vida, la crisis agudiza la desesperación.