El fin del alquiler barato pone en peligro 5.500 comercios catalanes 1. • La mitad de las tiendas cerrarán en 5 años al acabar la moratoria de la ley de arrendamientos urbanos 2. • La Generali
• La Generalitat mediará en la negociación de los nuevos contratos entre propietarios y 'botiguers'
BARCELONA
La finalización de la moratoria de la ley de arrendamientos urbanos (LAU) en el 2014 pone en peligro a más de 5.500 comercios de Catalunya. Gracias a la ley de 1994, miles de comerciantes pagan actualmente por el alquiler de sus locales el precio de hace décadas, solo actualizado por las variaciones del IPC. Sin embargo, en cinco años la moratoria vencerá y los botiguers se verán obligados a pagar por el arrendamiento unas cantidades en muchos casos inalcanzables. Por ello, la Generalitat ha iniciado una campaña para concienciar a los comerciantes afectados de que es buen momento de renegociar contratos y ofrecerles asesoramiento y mediación para garantizar la supervivencia de las tiendas.
En Catalunya hay actualmente unos 100.000 comercios, de los que, según un estudio de la Generalitat al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO, poco más de la mitad (55,2%) operan bajo régimen de alquiler. De estos, alrededor del 80% tienen un contrato de alquiler firmado con posterioridad a 1985, por lo que no están afectados por la moratoria de la LAU. Descontando los negocios donde el firmante del contrato antes de 1985 aún es propietario del negocio (no están afectados), unos 5.500 comercios están en peligro por el fin del alquiler barato en el 2014.
BUEN MOMENTO PARA NEGOCIAR
Los botiguers siempre han tenido un importante peso en Catalunya (el comercio representa el 11,5% de la economía catalana). El comercio al detalle, además, emplea a 340.000 personas. Pero la crisis está pasando factura, hay comercios que empiezan o se plantean cerrar y las contrataciones de personal han bajado. Sin embargo, la recesión tiene una parte positiva, y es que los precios del suelo alquilado han bajado, algo que según fuentes del departamento de Comerç de la Generalitat "hay que aprovechar".
Por ello, y porque si se espera al 2014 el brusco cambio de rentas a pagar será "mortal" para muchas tiendas, la direcció general de Comerç, al frente de la que está Gemma Puig, lanzará una campaña para concienciar a los comerciantes que se benefician ahora de un alquiler anacrónico de que es el momento ideal de pensar en el futuro. "Es un buen momento para negociar con los propietarios de los locales el futuro más allá de 2014. Se pueden llegar a pactos de larga duración con los propietarios y acordar, por ejemplo, subidas escalonadas del alquiler. Comerciantes y propietarios saldrán beneficiados: los primeros garantizarán su continuidad más allá del fin de la moratoria a un precio razonable y los segundos percibir rentas más justas que las que perciben actualmente", aseguran fuentes del departamento.
Sin embargo, del informe se desprende un dato significativo: el 39,2% de los comercios con contrato anterior a 1985 no continuarán con el negocio cuando tengan que pasar a pagar precios reales de mercado, y el 41,2% todavía no sabe qué hará. Según el estudio, el balance final del vencimiento de la moratoria de la LAU será que un gran porcentaje de los arrendatarios (unos 3.000) dejen sus negocios a partir del 2014.
Para los 2.500 comerciantes que quieren continuar con el negocio y para los que no se han decidido, la Generalitat ha editado folletos y guías que se enviarán a cámaras de comercio, asociaciones y delegaciones territoriales para que los botiguers se informen de la ley, sepan quiénes están afectados, cuáles son los pasos a seguir si se quiere renegociar el contrato y consejos. "Es importante que los negocios que van bien garanticen su continuidad más allá del 2014 y aprovechen la coyuntura, pese a las dificultades del momento", dicen las mismas fuentes.
Para que el este proceso sea más sencillo y goce de éxito, la Generalitat se implicará de lleno en las negociaciones. Primero, orientará a los comerciantes que tengan dudas en reuniones preliminares. Y luego, en caso de ser necesario, mediará entre comerciantes y los propietarios del local para que lleguen a acuerdos satisfactorios. "Cuanto antes se reformulen los contratos, más beneficiados saldrán, a la larga, tanto comerciantes como propietarios de locales.", añade Comerç.
