Un huerto para combatir el estrés
Un ex agricultor arrienda por 25 euros al mes 60 parcelas a dos kilómetros de Zamora, cada una de ellas para que particulares se animen a cultivarlas en su tiempo
Manuel Acebes Martín, en el huerto exposición junto a la nave donde los nuevos arrendatarios podrán guardar sus herramientas para los cultivos ecológicos. / L. CALLEJA
Después de un duro día en la oficina, cambiar el traje de chaqueta y el ordenador por el mono y la azada puede resultar una buena terapia para alimentar el cuerpo y el espíritu. Lo saben bien los alemanes, que hace 20 años ya les daban en sus empresas la opción de disponer de un terrenito donde combatir el estrés. Y es que llevan la delantera en cultura ecológica. A partir del próximo 1 de abril, por 25 euros al mes se puede tener a dos kilómetros de Zamora una parcelita de cien metros donde conseguir todos los vegetales de una ensalada con sabor a las de antes. En los 300 euros al año, proclama el folleto, van incluidos «el sol y el agua». Las tormentas, bromea Manuel Acebes Martín, impulsor de la iniciativa «habría que encargarlas».
Este ex agricultor reconvertido en empresario está decidido a poner de moda en Zamora los huertos de alquiler. Las 60 parcelas, situadas a apenas dos kilómetros de la capital, en una finca de unos 13.000 metros cuadrados, se alquilan a partir del 1 de abril, aunque ya se han interesado en ellas en torno a una veintena de personas.
Jóvenes profesionales, amas de casa y pensionistas han visitado la finca, que está situada a poca distancia del barrio de Pinilla y muy próxima a la nueva autovía Ruta de la Plata.
Acebes señala que la idea es «facilitar un espacio cerca de la ciudad a gente que tiene tiempo libre y quiere disponer de una parcela y no puede comprarla o tendría que desplazarse a los pueblos para conseguirla, y eso resulta menos viable». El terreno se facilita ya roturado si el arrendatario así lo desea, y también se pone a su disposición un par de motocultores. Cada parcela dispone de su propia toma de agua independiente. Junto a los huertos hay una nave de 500 metros donde están dispuestas las taquillas donde guardar los útiles de trabajo. Habrá personal para supervisar y asesorar a los nuevos hortelanos y también se instalarán medidas de seguridad, explica el promotor de los huertos de alquiler.
Plusvalía
Incluso para el exceso de cosecha ha contactado con una frutería de Zamora que pondrá a la venta los vegetales que sobren, «de manera que se puede recuperar la inversión». El mayor placer, señala Acebes, es ver crecer las plantas que se han cuidado con esmero y poderse comer el producto que uno mismo ha cultivado «porque, además, estos tomates y estas lechugas no saben igual».
De momento, aconseja a sus arrendatarios que se plante poco y bien y cuando es debido. «O lo haces bien, o no lo hagas» es la máxima que aplica este joven emprendedor, para quien las labores agrícolas han pasado de ser un trabajo a un 'hobby' y ahora se dedica profesionalmente a la venta de equipos de posicionamiento GPS para pistas de nieve.
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