Las empresas apenas renovarán sus flotas
Las empresas de alquiler de coches mantendrán la mayor parte de coches del pasado año debido a que no se han podido vender y, consecuentemente, no se han comprado nuevos vehículos, situación agravada por la limitación de créditos bancarios para financiar las operaciones. «Cada empresa hace su política concreta pero en general hay desánimo y miedo por comprar coches nuevos y actuamos con mucha prudencia. Tenemos coches del pasado año que están en buen estado y evitaremos renovarlos», recalca Elías Escandell.
Éste es un elemento claramente diferenciador de años anteriores, ya que normalmente cada ejercicio las flotas se renovaban en su práctica totalidad. «Esto hace que los coches que no se han vendido volverán a ser utilizados porque en realidad son nuevos. Las dificultades para vender coches usados y para comprar nuevos nos impedirá renovarlos», remarca Escandell.
Los empresarios consideran asimismo que a pesar de que no se prevea el cierre de empresas, algunas de las oficinas en distintos puntos de la isla no abrirán para reducir gastos y agregan que se trabajará con menos personal. Los empresarios consideran que este año habrá menos oferta de vehículos al margen de que las flotas se renueven.
Las grandes empresas también tienen un techo financiero y la crisis afecta a todos, pero en el caso de las empresas familiares será más sensible, añaden. Actualmente, Eivissa y Formentera ofrecen en verano alrededor de 10.000 vehículos, y los empresarios temen que para la próxima temporada alrededor de un 20 por ciento se quedará sin trabajar, lo que supondría que 2.000 coches de alquiler quedarían en el garaje.
Éste es un elemento claramente diferenciador de años anteriores, ya que normalmente cada ejercicio las flotas se renovaban en su práctica totalidad. «Esto hace que los coches que no se han vendido volverán a ser utilizados porque en realidad son nuevos. Las dificultades para vender coches usados y para comprar nuevos nos impedirá renovarlos», remarca Escandell.
Los empresarios consideran asimismo que a pesar de que no se prevea el cierre de empresas, algunas de las oficinas en distintos puntos de la isla no abrirán para reducir gastos y agregan que se trabajará con menos personal. Los empresarios consideran que este año habrá menos oferta de vehículos al margen de que las flotas se renueven.
Las grandes empresas también tienen un techo financiero y la crisis afecta a todos, pero en el caso de las empresas familiares será más sensible, añaden. Actualmente, Eivissa y Formentera ofrecen en verano alrededor de 10.000 vehículos, y los empresarios temen que para la próxima temporada alrededor de un 20 por ciento se quedará sin trabajar, lo que supondría que 2.000 coches de alquiler quedarían en el garaje.
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