Ezcurra reprocha al PP la elevada inversión en alquileres para alojar los servicios municipales
CLR sostiene que el gobierno popular «debería dar ejemplo ante la crisis y recortar el gasto» Recuerda que los antiguos juzgados están cerrados y «es la ubicación ideal para agruparlos»
ORIHUELA
Un gasto innecesario y lujoso es la definición que el edil de Centro Liberal Renovador, Joaquín Ezcurra, otorga a la inversión que el equipo de gobierno del Partido Popular realiza con el alquiler de bajos comerciales en diversos puntos de la ciudad. El edil centrista critica que en tiempos de crisis es «un dispendio» que los populares destinen cuantiosas sumas de dinero a tales menesteres, una opción que, a su juicio, debería como poco «revisarse para apretarse el cinturón y reducir el gasto», expone el edil.
ORIHUELA
Un gasto innecesario y lujoso es la definición que el edil de Centro Liberal Renovador, Joaquín Ezcurra, otorga a la inversión que el equipo de gobierno del Partido Popular realiza con el alquiler de bajos comerciales en diversos puntos de la ciudad. El edil centrista critica que en tiempos de crisis es «un dispendio» que los populares destinen cuantiosas sumas de dinero a tales menesteres, una opción que, a su juicio, debería como poco «revisarse para apretarse el cinturón y reducir el gasto», expone el edil.
Ezcurra considera que el dinero en estos epígrafes es un ejemplo de cómo el PP «no tiene recato en practicar un doble lenguaje». «Por un lado -critica- dicen que los presupuestos de este año son austeros y priman partidas como el gasto en Bienestar Social y luego se dedican a mantener bajos comerciales privados con alquileres cuantiosos».
Además, el concejal de CLR denuncia que muchos de ellos, ubicados en las zonas más céntricas de la ciudad, «estarán infrautilizados» y pregunta que «si la línea de actuación del equipo que encabeza la alcaldesa, Mónica Lorente, piensa seguir esta línea que deje de pregonar que hay que dar ejemplo porque los derroteros van por otro lado», critica el representante de la oposición.
El único delegado de CLR en la Corporación traza un recorrido económico por el coste que suponen algunos de los locales comerciales alquilados a cuenta de las arcas municipales. Así expone que «en la antigua colchonería», el lugar donde se ubicaban las dependencias del Centro de Salud del Rabaloche, en la Plaza de la Salud, se mantiene uno, del que critica que «ni siquiera saben qué destino darle».
El argumento de Ezcurra es que todo el mundo pensaba que iba a a alojar a la Unión Lírica Orcelitana, en concreto, la escuela de educandos. Su sorpresa ha sido que desde hace escasos días el bajo no acoge a la ULO y sí las dependencias del Tourist Info que antes se hallaban en los bajos del Palacio de Rubalcaba, señalizadas por cierto con rótulos provisionales en folios.
El cambio de contenido ha sorprendido al edil, que a pie de local, comenta que «se suponía un uso y ahora parece otro, sin que nadie justifique ese cambio de parecer». Poco más allá se encuentra otro, las antiguas dependencias de Correos, en ese misma plaza, por el que detalla, que en febrero del 2008 el Ayuntamiento contrata para dos años prorrogables, los 241 metros cuadrados de bajos por importe de 22.000 euros anuales, pagaderos mensualmente, lo que arroja, dice, «la nada despreciable cifra de 2.900 euros al mes con el IVA».
Pero uno de los que más desata las iras del concejal centrista es el que se encuentra en la Plaza Teniente Linares, enfrente del claustro de la Catedral «y que es un lujo lo miremos por donde lo miremos».
Ahí el erario público deja 1.800 euros al mes para acoger unas oficinas municipales de Sanidad y Consumo, «con cinco funcionarios que las mantendrán».
Asimismo reprocha que este mismo bajo, que ahora comienza a ser remozado para su transformación de tienda de decoración a oficinas administrativas «ha estado pagándose un año, sin que se supiera cuál iba a ser su destino definitivo», algo incomprensible para el regidor y que define como «otro lujo innecesario»: «Yo acoplaría a esos cincos funcionarios donde fuera y me ahorraría ese disparate de alquiler», propone en su examen a las inversiones inmobiliarias municipales.
La crítica no se circunscribe al centro urbano de Orihuela porque también cita otro bajo en pedanías, en concreto, en El Escorratel, un local por el que el Ayuntamiento abona desde el pasado uno de marzo y para dos años prorrogables un local con una superficie de 400 metros para alojar el centro cívico de la pedanía. Aquí el coste se estima en doce mil euros, más IVA, al año, para finalizar con un exclamativo: «¡otro de la lista que está sin abrir y ya veremos cuándo comienza a funcionar!, como otras joyas de la corona», como las denomina irónicamente Ezcurra.
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