La noticia del cierre del campamento para personas sin hogar en Sacramento tiene en alerta a los residentes de la famosa "Tent City" o Ciudad de Carpas, un asentamiento de desamparados en Ontario.
Los residentes temen que de un momento a otro las autoridades locales sigan el ejemplo de la ciudad de Sacramento y les pidan que desalojen el lugar que muchos de ellos llaman hogar. "Yo puedo hablar por mí y no sé que pueda pasar, estamos esperando", sostuvo un hombre latino de 75 años que pidió hablar en anonimato y que vive en el campamento de personas sin hogar desde hace un año.
Su casa, en la que vivía pagando alquiler, fue vendida en la fiebre de compra venta de casas de hace algunos años y no tuvo más remedio que estacionar una casita rodante en el polvoroso terreno que ahora está cercado y vigilado constantemente.
La semana pasada y después de estar varias semanas en la palestra pública, el gobernador Arnold Schwarzenneger y el alcalde de Sacramento, Kevin Johnson, dijeron que 125 residentes del "tent city" de esa ciudad, serían reubicados.
La noticia repercutió en Ontario entre los residentes de este campamento que, además de un buen numero de carpas para acampar diseminadas en todo el terreno, tiene al menos una docena de casas rodantes destartaladas acampando en las inmediaciones.
Sin embargo, las autoridades locales tratando de calmar el nerviosismo entre los desamparados señalaron que "Ontario no es Sacramento" y calificaron el asentamiento como un lugar para "indigentes crónicos", por lo que no piensan desalojar a estos residentes que desde 2007 acamparon con sus pocas pertenencias en un predio baldío junto al aeropuerto.
"Por lo pronto estamos aquí, y mientras no nos saquen aquí nos quedamos", añadió acomodando los dos recipientes de comida que la Iglesia Saddleback les lleva diariamente y que fue la única oportunidad del reportero de este diario de ingresar a las instalaciones cerradas al público en general.
Según Brent Schultz, director de Vivienda y Revitalización de Vecindarios de Ontario, la ciudad no planea ningún movimiento de indigentes a otro lugar. Schultz indicóm que al lugar, al que prefieren llamar "refugio temporal de indigentes", no ha registrado un incremento en población como resultado de la actual crisis económica por la que atraviesa el país en general y la región del Valle Imperial, donde se encuentra Ontario, en particular. "Lo que tenemos ahí es una solución temporal a un problema de indigentes crónicos", expresó Schultz. "Ahí no hay personas que han perdido trabajos o sus casas".
Actualmente sólo 80 personas siguen viviendo en el campamento, comparado con las 125 que se registraron en marzo de 2008, cuando la ciudad desalojó a los habitantes que no eran residentes locales.
Peter Pohl, de la Iglesia Saddleback de Lake Forest, señaló que en algún momento la población en este campamento llegó a ser de hasta 400 residentes y que a pesar de que sí ha habido una disminución, todavía existen personas que llegan a buscar ayuda tras perder sus empleos o no tener dónde hospedarse. A algunos de ellos les es permitido entrar en horas que reparten la comida y otros simplemente no son admitidos por el guardia de seguridad del lugar.
Abraham Valladares, un residente de la Calle Cucamonga, cerca de las intersecciones de la Calle Grove y State, señala que muchas personas llegan a preguntar si pueden acampar en la zona y que existe mucha delincuencia debido al número de personas desempleadas. "Ahí no solo hay indigentes crónicos como dice la ciudad. Hay gente desempleada que no quiere trabajar y sólo espera a que les traigan comida", agregó.