Unas 30 empresas compiten por construir las viviendas de Osorio
Las constructoras siguen buscando en la obra pública su tabla de salvación ante el parón de la promoción inmobiliaria. Cada vez aumenta más el número de firmas que se presentan a este tipo de contratos para esquivar la crisis existente en el ámbito de la edificación residencial. Prueba de ello es la atracción que ha suscitado la operación promovida por la Junta en el entorno del callejón de Osorio, donde se levantarán 52 pisos protegidos en régimen de alquiler con posibilidad de compra a los diez años.
Según fuentes de la Empresa Pública de Suelo de Andalucía (EPSA), un total de 30 entidades competirán por hacerse con esta actuación, que salió a licitación el pasado 18 de febrero por un presupuesto de 4.18.273 euros. La cifra supone un auténtico récord para la Oficina de Rehabilitación del Casco Histórico, donde no se recuerda tanta expectación en torno a sus intervenciones en materia de vivienda.
Tal era la avalancha de ofertas, que la Administración autonómica decidió ampliar una semana más el plazo para entregarlas. Éste terminaba el 16 de marzo y al final ha permanecido abierto hasta el 23. Un cambio con el que se intentaba satisfacer las peticiones de muchas compañías que, poco antes de cerrarse la convocatoria, mostraron su interés por optar a estos trabajos.
El proceso se encuentra ahora en el periodo de subsanación de errores y la apertura de las plicas económicas tendrá lugar el próximo 23 de abril, con lo que la adjudicación se prevé para mayo.
Ahora bien, este fenómeno no es nuevo ni atañe sólo a la Junta de Andalucía. También el Ayuntamiento gaditano viene comprobando en cada mesa de contratación el incremento de aspirantes dispuestos a concurrir por cualquiera de sus obras o servicios, como consecuencia de la crisis.
ACTUACIÓN ATRACTIVA
No obstante, desde la EPSA consideran que, en el caso de Osorio, hay otros factores que explicarían el elevado número de pretendientes. Y es que no todos los días se cuenta con la oportunidad de pujar por una operación de tamaña envergadura en pleno corazón del casco antiguo; concretamente, en la manzana comprendida entre Arbolí, San Juan, Obispo Urquinaona y Compañía. Una superficie cercana a los 2.000 metros cuadrados, donde la Oficina planea crear una calle más ancha que permitirá el acceso a una nueva plaza pública interior.
Asimismo, el 70% del medio centenar de viviendas contempladas se destinará a jóvenes y el 30% restante a mayores de 35 años. El proyecto incluye, además, 58 plazas de garaje, 20 trasteros y dos locales no protegidos.
En la actualidad ya se han demolido los inmuebles afectados por la actuación. Pero todavía no se pueden solicitar los pisos, ya que la Junta prefiere esperar a que las obras estén a punto de concluir para proceder al sorteo.
CONTINÚAN LOS PROBLEMAS CON LOS BANCOS
Con todo, la crisis también incide negativamente en los proyectos de la Oficina de Rehabilitación, por mucho que no falten las ofertas a sus concursos públicos. Y uno de los principales problemas asociados a la actual recesión económica se manifiesta cuando los adjudicatarios de sus promociones no consiguen préstamos bancarios para pagar los pisos.
Es lo que ha ocurrido con las 23 viviendas para jóvenes sorteadas en octubre del año pasado. La intención de la Junta era haber entregado las llaves en enero. Sin embargo, al menos un 30% de los agraciados en esa convocatoria se encuentran con dificultades para acceder a un crédito hipotecario.
En un principio, desde la Oficina restaron importancia a este hecho y confiaban en que la situación se resolvería a través de la negociación con las entidades financieras. Pero el departamento autonómico se reconoce incapaz de hallar una solución y ya ha empezado a llamar a los reservistas. Según ha podido saber este periódico, al menos siete jóvenes han tenido que renunciar a sus pisos por esta causa.