¿qué buscan actualmente los compradores de viviendas?
Los posibles compradores de pisos buscan inmuebles muy concretos
el Informe semestral del sector Inmobiliario GRUPQUALITAT – Universitat de Barcelona explica que actualmente hay en el mercado inmobiliario tres tipos de demanda: la desaparecida, la escondida y la ahogada. la desaparecida es la que en el pasado estuvo formada por "especuladores y extranjeros", que tardará en volver. la escondida es la de "inversores patrimonialistas y parejas jóvenes" y la ahogada es la que antiguamente buscaba comprar una casa mejor vendiendo su casa anterior, pero que ahora no consiguen hacerlo y por lo tanto no pueden dar el salto. en opinión de los autores del informe, los que volverán al mercado serán los segundos (patrimonialistas y parejas jóvenes)
según el consejo editorial del informe, formado por Eduard Brull, Director General de GRUPQUALITAT, martí Prat, Subdirector General de GRUPQUALITAT, Antoni Manresa, Catedrático de Teoría Económica de la Universitat de Barcelona y Director del CREB, y Gonzalo Bernardos, Comisionado de Recursos Económicos de la Universidad de Barcelona e Investigador del CREB, los primeros que regresarán al mercado residencial serán los inversores de carácter patrimonialista o aquellos que buscan una vivienda como un activo refugio al ser personas con miedo a invertir en Bolsa, dado que las caídas de meses atrás les han generado desconfianza". el motivo para comprar casa será la caída del precio de la vivienda y de los tipos de interés
inversores
"buscan una rentabilidad mayor que la renta fija y no persiguen el corto plazo, sino que quieren viviendas con un significativo descuento sobre su precio de mercado para en un futuro más o menos lejano poder obtener una elevada plusvalía mediante su venta o una interesante rentabilidad anual a través de su alquiler", explican. "dichos inversores no tienen ninguna prisa en adquirir la vivienda que les interesa, pudiendo demorar su compra el tiempo necesario para conseguirla a buen precio"
por ello, no se conforman con cualquier piso, sino que buscan residencias con unas características determinadas. En concreto, "pretenden comprar una vivienda triple B (buena, bonita y barata). "Buscan viviendas con una relativamente céntrica localización, bonitas o fácilmente convertibles en preciosas, buenos acabados, magníficas vistas, adecuada distribución y con un importe de venta sustancialmente por debajo del precio de mercado". Para atraer a los inversores patrimonialistas, podría ser "un adecuado anzuelo garantizarles durante los próximos tres años una rentabilidad neta vía alquiler del 5%", explican
Desde una perspectiva geográfica, su prioridad consistirá en adquirir viviendas "situadas en las cercanías de su domicilio porque suponen que controlan mejor el mercado" y los pocos que compren algo en la playa, adquirirán "una vivienda situada en primera línea de mar o cercana a éste o un apartamento ubicado en el principal paseo de la localidad o una casa en una urbanización de alto standing"
parejas jóvenes
los jóvenes que quieren comprar casa se enfrentan a tres problemas, según el informe de GRUPQUALITAT – Universitat de Barcelona. por un lado, el sobrevivir para no caer en paro y por otro los salarios, que deben ser suficientes como para que dedicando el 35% alcance a la cuota mensual. algunos puede que superen estos dos impedimentos, pero muchos no podrán superar el tercer y principal escollo: disponer de unos ahorros equivalentes al 30% del precio del piso
ante esta tesitura, los jóvenes se sentirán atraídos por aquellas viviendas nuevas o de segunda mano que solucione este problema, como pueden ser las que ofrecen una "compra aplazada, disfrazada en algunas ocasiones en la publicidad como alquiler con opción de compra"
En esta opción, el vendedor se compromete a que todos los pagos efectuados por el comprador en concepto de “alquiler” durante el período acordado (por ejemplo, dos o tres años) sean descontados del importe inal a sufragar por éste. En contraposición, el “inquilino” acepta abonar una entrada (por ejemplo, 9.000 €) en el momento de irmar el contrato y pagar una penalización (por ejemplo, 30.000 €) si no adquiere la vivienda en el plazo ini-cialmente ijado. Según los autores del informe, es es una solución positiva para ambas partes