El alquiler baja un 9% en un año y todavía caerá más
La oferta de viviendas en alquiler se está disparando. Es el diagnóstico de los expertos inmobiliarios. Y así se está constatando cada vez más en los informes que se van publicando al respecto. Según un estudio publicado por el portal inmobiliario catalán Habitaclia.com, sólo en esa comunidad autónoma la oferta de viviendas en régimen de arrendamiento creció un 37% en el segundo semestre de 2008. Y es una maniobra normal: por un lado, los particulares que invirtieron en «ladrillo», sobre todo los que lo hicieron en pisos y hace relativamente poco tiempo (dos o tres años), no pueden deshacerse de su piso si no es a cambio de una rebaja tan importante que les supondría perder mucho dinero. Por eso, deciden ponerlo en alquiler. «Ven a su patrimonio más salidas en alquiler», asegura Miguel Pinto, de Grupo i.
Por otro lado, los pocos promotores que tienen ya las viviendas terminadas y que pueden permitírselo financieramente, están optando por el alquiler con opción a compra. Este fenómeno, el del aumento de la oferta, es otro grano de arena más que apunta a la caída del precio de los alquileres. De hecho como consecuencia de ello, el descenso de los alquileres fue de más de un diez por ciento, de media, en Cataluña. Según otra página web, Facilisimo.com, los precios del alquiler cayeron un nueve por ciento entre febrero de 2008 y febrero de 2009 en toda España.
Un ajuste severo
El profesor de Economía de la Universidad de Barcelona Gonzalo Bernardos asegura que los precios del alquiler van a caer aún más: «En ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Bilbao, los precios van a caer un quince por ciento». En el sur de Madrid y en los alrededores de Barcelona, pueden caer hasta un veinte por ciento, según este experto, debido a la sobreoferta de alquiler que se ha ido acumulando en estos últimos años. Este economista argumenta que contra el alquiler juegan, sobre todo, el aumento del paro: «Éste afecta, sobre todo a quienes peores contratos tienen, a los más jóvenes, que regresarán a casa de sus padres, por lo que la oferta disponible aumentará todavía más», argumenta este experto. Así que no sólo la oferta se ha disparado, sino que la demanda se está contrayendo.
El otro enemigo histórico del alquiler son los tipos de interés bajos, según apunta Bernardos. Éstos animan a la compra. «Ahora, los precios de la vivienda, teniendo en cuenta también la tasa oficial de interés, se sitúan a niveles de 2003», asegura este experto. Desde RR Acuña y Asociados añaden: «La evolución del precio de los alquileres siempre ha ido ligada a los salarios». Y, por último, la tendencia de la población española, con la crisis, es a reducirse.
«En las ciudades más pequeñas, es más difícil saber cuánto van a caer los precios: antes de alquilarlos baratos, los propietarios prefieren esperar y venderlos cuando el mercado se recupere. Hay menos cultura de alquiler», añade Bernardos.
De momento, el estudio que habitualmente realiza el portal inmobiliario Fotocasa.es, junto con la escuela de negocios IESE, ha detectado una caída acumulada de los arrendamientos de un 11,5% desde los máximos registrados en mayo de 2007. Con este descenso, el precio del alquiler se sitúa en su nivel más bajo desde diciembre del año 2006. Actualmente, el precio del alquiler se sitúa en 9,64 euros por metro cuadrado y mes. Su nivel más alto llegó a ser de 10,12 euros por metro cuadrado y mes.
Según estos datos, ya se ha producido algo más de la mitad del ajuste que se espera para el alquiler. Pero las perspectivas van a peor. El ajuste puede ser más severo: «Si el mercado de compraventa no se reactiva, podemos encontrarnos con un exceso de oferta de viviendas en régimen de arrendamiento que no lleguen a absorberse», añade Javier García Mateo, director de análisis de Aguirre Newman.
Al aumento de la oferta también contribuirán las nuevas garantías que tendrán los propietarios una vez que entren en vigor las modificaciones a la ley de arrendamientos urbanos y a la de enjuiciamiento civil que recientemente presentó la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, en el Congreso de los Diputados.
La demanda todavía aguanta
Desde Arrenta, Carlos Ruiz, su gerente, también ha detectado un fuerte incremento de la oferta, con lo que cada vez existen más problemas para cubrirla. Sin embargo, este experto es relativamente optimista: «Antes, por cada vivienda, había diez posibles inquilinos, diez personas interesadas en alquilarla. Ahora, este número se ha reducido a cinco. Por eso, aún queda margen para que los precios sigan subiendo, al menos, como la inflación durante un periodo de tiempo importante». Pero, en la actualidad, el IPC se sitúa en el 0,7%.
Aunque la rentabilidad del alquiler cada vez sea menor, no lo olvide: su piso cerrado sólo le ocasionará gastos. Si lo alquila, podrá cubrirlos y, además, sacarle algo de partido.