La ocupación caprichosa

Publicado en por A. G. PARRA / R. MENDOZA

GRANADA
La Universidad tiene un servicio de alojamiento que ofrece desde techo gratis a alquileres por 150 euros; los 'okupas' de Álvaro Aparicio lo ignoraron
La ocupación caprichosa
Una de las últimas casas 'okupa' desalojadas en el centro de Granada. /J. F. B.
Los alquileres de alojamientos no los regalan. Nadie lo negaría. Pero los universitarios disponen de programas y becas para hacer más llevadera -al menos económicamente- la estancia en la capital granadina. Algo que, a todas luces, o no cuadró en los planes de los jóvenes 'okupas' de Álvaro Aparicio, en el barrio construido alrededor de Cervezas Alhambra; o sencillamente, han ignorado. La Universidad, oficialmente, desconoce la situación de estos chicos.
Los estudiantes pueden optar a las tradicionales becas del Ministerio de Educación y a las del programa propio de la institución universitaria granadina, entre otros programas. A través de la Oficina de Gestión de Alojamientos de la Universidad granadina del vicerrectorado de Estudiantes se ofertan varios sistemas y vías para acceder a un techo durante el curso universitario. Eso poniendo por delante que Granada, según los estudios de publicaciones como Consumer Eroski figura, en el caso de residencias, por ejemplo, entre las más caras de España.
Sin quejas
Sobre el caso publicado ayer por IDEAL, el director de la Oficina de Gestión de Alojamientos de la UGR, José María Suárez, destacó que no tenían constancia de nada. En la oficina que él gestiona no han recibido tampoco nunca ninguna queja sobre impagos por parte de estudiantes que estén en alquiler en pisos.
De ocupación no tienen información ninguna. «Lo de estos universitarios es absolutamente ajeno a la Universidad», matizó el responsable universitario. José María Suárez anota además que cree que es un caso aislado. No obstante, fuentes policiales especializadas en estos casos consultadas por IDEAL, concretaron que se han encontrado con universitarios a la hora de proceder al desalojo en varias casas okupa, en su sentido más tradicional de restauración, estancia prolongada y organización de actividades. El caso más sonado, donde se alojaban estudiantes, fue Damasqueros.
Al margen de tendencias de unos y otros, la realidad es que la Universidad granadina lo que hace a través de la Oficina de Gestión de Alojamiento es poner en contacto a los dueños de los pisos y los estudiante. Después son ellos los que hacen los trámites y llegan a los acuerdos. Si bien, en ocasiones les han consultado cuestiones relacionadas con fianzas, plazos de contratos, pero no más. También hay que añadir que la mayoría de los alumnos de la UGR gestionan el modo de alojamiento por el que se decantan de manera independiente a esta oficina. El boca a boca o los anuncios en carteles pegados en papeleras, paredes, cualquier tipo de soporte vale y funcionan. En estos casos la UGR es aún más ajena.
La mayoría de los universitarios optan por el alquiler de pisos. La oferta de colegios mayores y de residencias es amplía, pero el gran número de alumnos de fuera de la capital lleva al modelo de alquiler.
Más del 55% de los universitarios proceden de fuera de Granada, eso se traduce en más de 30.000 alumnos sólo de grado. En este dato no se incluyen los de los pueblos de la provincia. En los trece colegios mayores, que son muchos más caros, las plazas no superan las 1.500.
Lo más barato
Los alquileres de los pisos no figuran entre los más baratos de Andalucía y España, pero se puede conseguir una habitación en un piso compartido por unos 150 euros. Eso sí habría que compartir.
Ese gran número de alumnos facilita que haya más modalidad de alojamientos. Hay más residencias, familias que alquilan habitaciones a alumnos y viven con ellos y una gran oferta de pisos -no siempre en las mejores condiciones como se ha denunciado en ocasiones-.
Para pagar estos alojamientos los alumnos que no tienen recursos pueden optar a las becas ya señaladas. Eso sí para optar a la beca del Ministerio, por ejemplo, que es la más cuantiosa hay que aprobar un número de créditos cada curso y, por supuesto, no superar el umbral económico indicado en la normativa. En este caso dan una ayuda concreta para alojamiento. Las becas generales superan los tres mil euros.
Para los que tengan aún más dificultades la UGR cuenta con el programa de 'Alojamiento alternativo de estudiantes con personas mayores'. Este es el sistema más barato y legal de todos: es gratuito. Lo puso en marcha la Universidad granadina en el curso 1991/1992 , fue pionero y un modelo para el resto de España, que funciona en colaboración con la delegación provincial de la consejería de Igualdad y Bienestar Social.
Publicidad

Etiquetado en Andalucia

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post