El Casino busca locales en el Puerto para trasladar su sede y poder hacer frente a la crisis
El Casino Las Palmas cambiará este año su sede en el Hotel Santa Catalina por un nuevo emplazamiento en la zona del Puerto, en donde buscará incrementar su clientela y eludir el costoso alquiler anual de 700.000 euros que retribuye al Ayuntamiento capitalino por un local de alrededor de 800 metros.
La drástica disminución de clientes, que ha supuesto en los últimos meses una reducción del 80 por ciento de la facturación, ha obligado por lo pronto a cerrar el restaurante Doramas, la oferta culinaria del Casino, y al despido de los 17 trabajadores de su plantilla.
La empresa del Grupo Juan Padrón estudia tres emplazamientos entre los que escogerá el lugar definitivo en el que desarrollará su actividad tras veinte años de presencia en el hotel de lujo de propiedad municipal.
El presidente del Casino, Juan Padrón, desechó ayer la alternativa hasta ahora contemplada de la antigua estación del jet-foil. "La Autoridad Portuaria nos la ha ofrecido sin problemas. Pero cualquier actuación está sujeta a la aprobación del Plan General, y no podemos estar esperan- do dos años. Nosotros necesitamos soluciones ya por que si no la empresa muere".
Según explicó Padrón, el alto coste del alquiler, de 721.000 euros al año, y los efectos de la crisis económica han llevado a tomar la decisión de la sede alternativa, que se pretende sea una realidad en un plazo de seis meses. Para entonces, el Casino abrirá en un lugar distinto, más cercano a sus potenciales clientes, y recuperará su restaurante, y a la plantilla que ahora ha tenido que despedir.
Mientras, la empresa continuará su actividad. "Quizás pueda plantearse, en todo caso, una reducción horaria, pero no el cierre del Casino", afirmó a este periódico Juan Cáceres, su gerente. Lo que posibilitará que continúen trabajando, salvo novedad, los 105 empleados a cargo de las ocho mesas de juego y del resto de servicios.
El Casino Las Palmas recibe una media de 72.000 clientes al año, incluido el restaurante Doramas, ya cerrado, y tiene un volumen de negocio de alrededor de 8,5 millones de euros, de los que la mitad van directamente a Hacienda.
El alquiler municipal obliga al pago anual de 700.000 euros
La drástica disminución de clientes, que ha supuesto en los últimos meses una reducción del 80 por ciento de la facturación, ha obligado por lo pronto a cerrar el restaurante Doramas, la oferta culinaria del Casino, y al despido de los 17 trabajadores de su plantilla.
La empresa del Grupo Juan Padrón estudia tres emplazamientos entre los que escogerá el lugar definitivo en el que desarrollará su actividad tras veinte años de presencia en el hotel de lujo de propiedad municipal.
El presidente del Casino, Juan Padrón, desechó ayer la alternativa hasta ahora contemplada de la antigua estación del jet-foil. "La Autoridad Portuaria nos la ha ofrecido sin problemas. Pero cualquier actuación está sujeta a la aprobación del Plan General, y no podemos estar esperan- do dos años. Nosotros necesitamos soluciones ya por que si no la empresa muere".
Según explicó Padrón, el alto coste del alquiler, de 721.000 euros al año, y los efectos de la crisis económica han llevado a tomar la decisión de la sede alternativa, que se pretende sea una realidad en un plazo de seis meses. Para entonces, el Casino abrirá en un lugar distinto, más cercano a sus potenciales clientes, y recuperará su restaurante, y a la plantilla que ahora ha tenido que despedir.
Mientras, la empresa continuará su actividad. "Quizás pueda plantearse, en todo caso, una reducción horaria, pero no el cierre del Casino", afirmó a este periódico Juan Cáceres, su gerente. Lo que posibilitará que continúen trabajando, salvo novedad, los 105 empleados a cargo de las ocho mesas de juego y del resto de servicios.
El Casino Las Palmas recibe una media de 72.000 clientes al año, incluido el restaurante Doramas, ya cerrado, y tiene un volumen de negocio de alrededor de 8,5 millones de euros, de los que la mitad van directamente a Hacienda.
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